Esther Díaz

ESTHER DÍAZ

Doctora en filosofía

Principal

Textos

Trayectoria académica

Capítulos de libros

Publicaciones

Medios masivos

 
LAS MUJERES SE CONSTRUYEN DIFERENTE
[i]
Esther Díaz

 

La mujer sigue siendo construida socialmente desde las exigencias del poder masculino. Su acceso a lo público no la eximió de lo privado. Es cierto que ya no es mero objeto de deseo y sumisión. Ha comenzado a ser también sujeto legal, laboral y sexual. Pero los nuevos derechos no la eximen de sus deberes tradicionales. No logra desentenderse de las tareas domésticas aun asumiendo responsabilidades sociales. Hay presión para que se  mantenga en forma mientras los caballeros se despreocupan de su propia imagen. Debe abstenerse de parejas más jóvenes mientras el varón  se las permite. A igual trabajo no logra similar retribución ni inserción real en las jerarquías. Estas afirmaciones no se encuentran en Las mujeres piensan diferentes pero tampoco contradicen su espíritu, pues los autores establecen, entre otras cosas, que la magra producción filosófica femenina  se debe a la inveterada falta de poder de las mujeres.

Para encontrar la diferencia del pensamiento femenino lo confrontan con discursos filosóficos masculinos, cometiendo una falacia, pues se trata de universos numéricamente disímiles. Los filósofos abundan, las filósofas escasean. La comparación sería válida  sólo ante una producción equitativa. Además, sorprendentemente los autores declaran que la diferencia de pensamiento no descansa en la milenaria exclusión social de la mujer, sino en el hecho de que la mayoría de los hombres tuvieron la oportunidad de recluirse para pensar, mientras que las mujeres, en general, no se apartaron de sus obligaciones para hacerlo. Considero que si no lo hicieron es porque los varones –desde el poder- se permitieron aislarse para reflexionar, mientras que el pensamiento femenino –desde la exclusión- fue confinado a lo doméstico. En definitiva, se podría decir que las mujeres hoy ya no son sometidas, pero tampoco emancipadas. Un slogan posible sería: “ni siervas, ni liberadas; recargadas”.   


 

[i] Publicado en Para ti, Buenos Aires,  el 10 de septiembre de 2004.

Principal

Textos

Trayectoria académica

Capítulos de libros

Publicaciones

Medios masivos